Las Murallas de Jericó
Esta iniciativa se concretizó el 30 de noviembre del 2013 en la fiesta de san Andrés y pertenece a Salveregina2005.
Objetivo: Socorrer a aquellos que se sienten manipulados y atrapados por perturbaciones físicas o mentales, a causa de las fuerzas del Mal.
Manera de rezar : In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen.
En honor a los 7 dones del Espíritu Santo, en pensamiento, se hace una cruz principal de norte a sur de la ciudad y de oeste a este, y es en esa dirección que se siembran las oraciones recomendadas, cerrando todo en círculo alrededor de la ciudad (debajo de la tierra, sobre la tierra y en el aire). Se toma como ejemplo la disposición de las letras de la Cruz de San Benito. Se pueden hacer, igualmente, varias cruces secundarias por los barrios de la ciudad, pero guardando siempre como referencia la Cruz principal.
El séptimo día (al terminar las oraciones correspondientes) se escucha, en youtube, el repique de campanas de la solemnidad de los Stos. Pedro y Pablo que se celebra el 29 de junio, durante un espacio de tiempo prolongado.
Invocaciones a la Santísima Trinidad : In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti. Amen. Se termina con 3 Sanctus.
Patrones: Nuestra Señora de Montserrat y los Santos Pedro y Pablo.
Santos protectores (entre otros): San Andrés y las Milicias celestes.
Guardianes: Los Papas, beatos mártires de Montserrat, san Mauricio y sus Compañeros.
Días de ayuno estricto o relativo: 3 días consecutivos antes de comenzar las oraciones del semanario o 3 días durante el semanario.
Es aconsejable hacer esta devoción una semana al mes durante 7 meses. De preferencia, comenzar un martes en honor al Espíritu Santo.
Los 7 dones del Espíritu Santo son los siguientes:
Sabiduría: Capacidad para comprender las cosas divinas y aplicarlas en la vida diaria.
Entendimiento: Facultad para penetrar en las verdades reveladas por Dios.
Consejo: Habilidad para discernir lo correcto en situaciones complejas.
Fortaleza: Fuerza interior para superar dificultades y tentaciones.
Ciencia: Conocimiento profundo de las cosas creadas y su relación con Dios.
Piedad: Amor filial hacia Dios y devoción hacia los demás.
Temor de Dios: Respeto y reverencia hacia la majestad divina.
Semanario de oraciones (7 días / 7 veces al día)
Veni Creator Spiritus (7/7)
Gloria (7/7)
Credo (7/7)
Miserere (7/7)
Cántico de Daniel (7/7)
Salmo 18 (7 / 1er día)
Salmo 33 (7 / 2° día)
Salmo 88 (7 / 3er día)
Salmo 146 (7 / 4° día)
Salmo 150 (7 / 5° día)
Salmo 81 (7 / 6° día)
Salmo 40 (7 / 7° día)
Lectura del Libro de Josué 6, 1-20 (7/7)
Crux Sancti Patris Benedicti (7/7)
Oración a san Miguel (7/7)
Salve Regina (7/7)
1er día:
Veni Creator Spiritus (7 veces / 7 días)
Ven Espíritu creador;
visita las almas de tus fieles.
Llena de la divina gracia los corazones
que Tú mismo has creado.
Tú eres nuestro consuelo,
don de Dios altísimo,
fuente viva, fuego, caridad
y espiritual unción.
Tú derramas sobre nosotros los siete dones;
Tú el dedo de la mano de Dios,
Tú el prometido del Padre,
pones en nuestros labios los tesoros de tu palabra.
Enciende con tu luz nuestros sentidos,
infunde tu amor en nuestros corazones
y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.
Aleja de nosotros al enemigo,
danos pronto tu paz,
siendo Tú mismo nuestro guía
evitaremos todo lo que es nocivo.
Por Ti conozcamos al Padre
y también al Hijo y que en Ti,
que eres el Espíritu de ambos,
creamos en todo tiempo.
Gloria a Dios Padre
y al Hijo que resucitó de entre los muertos,
y al Espíritu Consolador, por los siglos de los siglos.
Amén.
Gloria (7/7)
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos, te adoramos,
te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso Señor,
Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre.
Amén.
Credo (7/7)
Credo de Nicea-Constantinopla
Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra, de
todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los
siglos: Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres, y
por nuestra salvación bajó del cielo,
y por obra del Espíritu Santo se
encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria para
juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo recibe
una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una,
santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo Bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.
Miserere (7/7)
Psaume 50 — Confession d'un pécheur et prière confiante
Pitié pour moi, mon Dieu, dans ton amour, selon ta grande miséricorde, efface mon péché.
Lave-moi tout entier de ma faute, purifie-moi de mon offense.
Oui, je connais mon péché, ma faute est toujours devant moi.
Contre toi, et toi seul, j'ai péché, ce qui est mal à tes yeux, je l'ai fait. Ainsi, tu peux parler et montrer ta justice, être juge et montrer ta victoire.
Moi, je suis né dans la faute, j'étais pécheur dès le sein de ma mère.
Mais tu veux au fond de moi la vérité ; dans le secret, tu m'apprends la sagesse.
Purifie-moi avec l'hysope, et je serai pur ; lave-moi et je serai blanc, plus que la neige.
Fais que j'entende les chants et la fête : ils danseront, les os que tu broyais.
Détourne ta face de mes fautes, enlève tous mes péchés.
Crée en moi un coeur pur, ô mon Dieu, renouvelle et raffermis au fond de moi mon esprit.
Ne me chasse pas loin de ta face, ne me reprends pas ton esprit saint.
Rends-moi la joie d'être sauvé ; que l'esprit généreux me soutienne.
Aux pécheurs, j'enseignerai tes chemins ; vers toi, reviendront les égarés.
Libère-moi du sang versé, Dieu, mon Dieu sauveur, et ma langue acclamera ta justice.
Seigneur, ouvre mes lèvres, et ma bouche annoncera ta louange.
Si j'offre un sacrifice, tu n'en veux pas, tu n'acceptes pas d'holocauste.
Le sacrifice qui plaît à Dieu, c'est un esprit brisé ; tu ne repousses pas, ô mon Dieu, un coeur brisé et broyé.
Accorde à Sion le bonheur, relève les murs de Jérusalem.
Alors tu accepteras de justes sacrifices, oblations et holocaustes ; alors on offrira des taureaux sur ton autel.
Cántico de Daniel (7/7)
Cántico de los tres jóvenes
Los siervos del rey que los habían arrojado al horno no cesaban de atizar el fuego con nafta, pez, estopa y sarmientos,
tanto que la llama se elevaba por encima del horno hasta cuarenta y nueve codos,
y al extenderse abrasó a los caldeos que encontró alrededor del horno.
Pero el ángel del Señor bajó al horno junto a Azarías y sus compañeros, empujó fuera del horno la llama de fuego,
y les sopló, en medio del horno, como un frescor de brisa y de rocío, de suerte que el fuego no los tocó siquiera ni les causó dolor ni molestia.
Entonces los tres, a coro, se pusieron a cantar, glorificando y bendiciendo a Dios dentro del horno, y diciendo:
"Bendito seas, Señor, Dios de nuestros padres, loado, exaltado eternamente. Bendito el santo nombre de tu gloria, loado, exaltado eternamente.
Bendito seas en el templo de tu santa gloria, cantado, enaltecido eternamente.
Bendito seas en el trono de tu reino, cantado, exaltado eternamente.
Bendito tú, que sondas los abismos, que te sientas sobre querubines, loado, exaltado eternamente.
Bendito seas en el firmamento del cielo, cantado, glorificado eternamente.
Obras todas del Señor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Angeles del Señor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Cielos, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Aguas todas que estáis sobre los cielos, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Potencias todas del Señor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Sol y luna, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Astros del cielo, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Lluvia toda y rocío, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Vientos todos, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Fuego y calor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Frío y ardor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Rocíos y escarchas, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Hielos y frío, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Heladas y nieves, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Noches y días, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Luz y tinieblas, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Rayos y nubes, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Bendiga la tierra al Señor, le cante, le exalte eternamente.
Montes y colinas, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Todo lo que germina en la tierra, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. Fuentes, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Mares y ríos, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Cetáceos y todo lo que se mueve en las aguas, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Pájaros todos del cielo, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Fieras todas y bestias, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Hijos de los hombres, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Israel, bendice al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Siervos del Señor, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Espíritus y almas de los justos, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Santos y humildes de corazón, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente.
Ananías, Azarías, Misael, bendecid al Señor, cantadle, exaltadle eternamente. Porque él nos ha arrancado del infierno, nos ha salvado de la mano de la muerte, nos ha sacado del horno de llama abrasadora, nos ha rescatado de en medio de la llama.
Dad gracias al Señor, porque es bueno, porque es eterna su misericordia.
Todos los que veneráis al Señor, bendecid al Dios de los dioses, cantadle, dadle gracias, porque es eterna su misericordia".
Cantique de Daniel (monjes benedictinos de Tamié) : http://www.youtube.com/watch?v=uTGDtVTiq_A
Salmo 18 (7 veces · 1er día)
Psaume 18 — Hymne au Dieu de la Création
Les cieux proclament la gloire de Dieu, le firmament raconte l'ouvrage de ses mains.
Le jour au jour en livre le récit et la nuit à la nuit en donne connaissance.
Pas de paroles dans ce récit, pas de voix qui s'entende;
mais sur toute la terre en paraît le message et la nouvelle, aux limites du monde. Là, se trouve la demeure du soleil :
tel un époux, il paraît hors de sa tente, il s'élance en conquérant joyeux.
Il paraît où commence le ciel, il s'en va jusqu'où le ciel s'achève : rien n'échappe à son ardeur.
La loi du Seigneur est parfaite, qui redonne vie ; la charte du Seigneur est sûre, qui rend sages les simples.
Les préceptes du Seigneur sont droits, ils réjouissent le coeur ; le commandement du Seigneur est limpide, il clarifie le regard.
La crainte qu'il inspire est pure, elle est là pour toujours ; les décisions du Seigneur sont justes et vraiment équitables :
plus désirables que l'or, qu'une masse d'or fin, plus savoureuses que le miel qui coule des rayons.
Aussi ton serviteur en est illuminé ; à les garder, il trouve son profit.
Qui peut discerner ses erreurs ? Purifie-moi de celles qui m'échappent.
Préserve aussi ton serviteur de l'orgueil : qu'il n'ait sur moi aucune emprise. Alors je serai sans reproche, pur d'un grand péché.
Accueille les paroles de ma bouche, le murmure de mon coeur ; qu'ils parviennent devant toi, Seigneur, mon rocher, mon défenseur !
Salmo 33 (7 · 2° día)
Aclamen, justos, al Señor
Invitación inicial
Aclamen, justos, al Señor:
es propio de los buenos alabarlo.
Alaben al Señor con la cítara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas;
entonen para él un canto nuevo,
toquen con arte, profiriendo aclamaciones.
La Palabra creadora de Dios
Porque la palabra del Señor es recta
y él obra siempre con lealtad;
él ama la justicia y el derecho,
y la tierra está llena de su amor.
La palabra del Señor hizo el cielo,
y el aliento de su boca, los ejércitos celestiales;
él encierra en un cántaro las aguas del mar
y pone en un depósito las olas del océano.
Que toda la tierra tema al Señor,
y tiemblen ante él los habitantes del mundo;
porque él lo dijo, y el mundo existió,
él dio una orden, y todo subsiste.
Los planes de la Providencia divina
El Señor frustra el designio de las naciones
y deshace los planes de los pueblos,
pero el designio del Señor
permanece para siempre,
y sus planes, a lo largo de las generaciones.
¡Feliz la nación cuyo Dios es el Señor,
el pueblo que él se eligió como herencia!
El Señor observa desde el cielo
y contempla a todos los hombres;
él mira desde su trono
a todos los habitantes de la tierra;
modela el corazón de cada uno
y conoce a fondo todas sus acciones.
El rey no vence por su mucha fuerza
ni se libra el guerrero por su gran vigor;
de nada sirven los caballos para la victoria:
a pesar de su fuerza no pueden salvar.
Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles,
sobre los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y sustentarlos en el tiempo de indigencia.
Expresión de confianza
Nuestra alma espera en el Señor:
él es nuestra ayuda y nuestro escudo.
Nuestro corazón se regocija en él:
nosotros confiamos en su santo Nombre.
Señor, que tu amor descienda sobre nosotros,
conforme a la esperanza que tenemos en ti.
Salmo 88 (7 veces · 3er día)
Psaume 88 — Hymne : Dieu fidèle à la promesse faite à David
L'amour du Seigneur, sans fin je le chante ; ta fidélité, je l'annonce d'âge en âge.
Je le dis : C'est un amour bâti pour toujours ; ta fidélité est plus stable que les cieux.
« Avec mon élu, j'ai fait une alliance, j'ai juré à David, mon serviteur :
J'établirai ta dynastie pour toujours, je te bâtis un trône pour la suite des âges. »
Que les cieux rendent grâce pour ta merveille, Seigneur, et l'assemblée des saints, pour ta fidélité.
Qui donc, là-haut, est comparable au Seigneur ? Qui d'entre les dieux est semblable au Seigneur ?
Parmi tous les saints, Dieu est redoutable, plus terrible que tous ceux qui l'environnent.
Seigneur, Dieu de l'univers, qui est comme toi, Seigneur puissant que ta fidélité environne ?
C'est toi qui maîtrises l'orgueil de la mer ; quand ses flots se soulèvent, c'est toi qui les apaises.
C'est toi qui piétinas la dépouille de Rahab ; par la force de ton bras, tu dispersas tes ennemis.
A toi, le ciel ! A toi aussi, la terre ! C'est toi qui fondas le monde et sa richesse !
C'est toi qui créas le nord et le midi : le Tabor et l'Hermon, à ton nom, crient de joie.
A toi, ce bras, et toute sa vaillance ! Puissante est ta main, sublime est ta droite !
Justice et droit sont l'appui de ton trône. Amour et Vérité précèdent ta face.
Heureux le peuple qui connaît l'ovation ! Seigneur, il marche à la lumière de ta face ;
tout le jour, à ton nom il danse de joie, fier de ton juste pouvoir.
Tu es sa force éclatante ; ta grâce accroît notre vigueur.
Oui, notre roi est au Seigneur ; notre bouclier, au Dieu saint d'Israël.
Autrefois, tu as parlé à tes amis, dans une vision tu leur as dit : « J'ai donné mon appui à un homme d'élite, j'ai choisi dans ce peuple un jeune homme.
« J'ai trouvé David, mon serviteur, je l'ai sacré avec mon huile sainte ;
et ma main sera pour toujours avec lui, mon bras fortifiera son courage.
« L'ennemi ne pourra le surprendre, le traître ne pourra le renverser ;
j'écraserai devant lui ses adversaires et je frapperai ses agresseurs.
« Mon amour et ma fidélité sont avec lui, mon nom accroît sa vigueur ;
j'étendrai son pouvoir sur la mer et sa domination jusqu'aux fleuves.
« Il me dira : Tu es mon Père, mon Dieu, mon roc et mon salut !
Et moi, j'en ferai mon fils aîné, le plus grand des rois de la terre !
« Sans fin je lui garderai mon amour, mon alliance avec lui sera fidèle ;
je fonderai sa dynastie pour toujours, son trône aussi durable que les cieux.
« Si ses fils abandonnent ma loi et ne suivent pas mes volontés,
s'ils osent violer mes préceptes et ne gardent pas mes commandements,
« je punirai leur faute en les frappant, et je châtierai leur révolte,
mais sans lui retirer mon amour, ni démentir ma fidélité.
« Jamais je ne violerai mon alliance, ne changerai un mot de mes paroles.
je l'ai juré une fois sur ma sainteté ; non, je ne mentirai pas à David !
« Sa dynastie sans fin subsistera et son trône, comme le soleil en ma présence,
comme la lune établie pour toujours, fidèle témoin là-haut ! »
Pourtant tu l'as méprisé, rejeté ; tu t'es emporté contre ton messie.
Tu as brisé l'alliance avec ton serviteur, jeté à terre et profané sa couronne.
Tu as percé toutes ses murailles, tu as démantelé ses forteresses ;
tous les passants du chemin l'ont pillé : le voilà outragé par ses voisins.
Tu as accru le pouvoir de l'adversaire, tu as mis en joie tous ses ennemis ;
tu as émoussé le tranchant de son épée, tu ne l'as pas épaulé dans le combat.
Tu as mis fin à sa splendeur, jeté à terre son trône ;
tu as écourté le temps de sa jeunesse et déversé sur lui la honte.
Combien de temps, Seigneur, resteras-tu caché, laisseras-tu flamber le feu de ta colère ?
Rappelle-toi le peu que dure ma vie, pour quel néant tu as créé chacun des hommes !
Qui donc peut vivre et ne pas voir la mort ? Qui s'arracherait à l'emprise des enfers ?
Où donc, Seigneur, est ton premier amour, celui que tu jurais à David sur ta foi ?
Rappelle-toi, Seigneur, tes serviteurs outragés, tous ces peuples dont j'ai reçu la charge.
Oui, tes ennemis ont outragé, Seigneur, poursuivi de leurs outrages ton messie.
Béni soit le Seigneur pour toujours ! Amen ! Amen !
Salmo 146 (7 veces · 4° día)
Señor levanta los oprimidos
¡Aleluya!
¡Alaba al Señor, alma mía!
Alabaré al Señor toda mi vida;
mientras yo exista, cantaré al Señor.
No confíen en los poderosos,
en simples mortales, que no pueden salvar:
cuando expiran, vuelven al polvo,
y entonces se esfuman sus proyectos.
Feliz el que se apoya en el Dios de Jacob
y pone su esperanza en el Señor, su Dios:
él hizo el cielo y la tierra,
el mar y todo lo que hay en ellos.
Él mantiene su fidelidad para siempre,
hace justicia a los oprimidos
y da pan a los hambrientos.
El Señor libera a los cautivos,
abre los ojos de los ciegos
y endereza a los que están encorvados.
El Señor protege a los extranjeros
y sustenta al huérfano y a la viuda; el Señor ama a los justos
y entorpece el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
reina tu Dios, Sión,
a lo largo de las generaciones.
¡Aleluya!
Salmo 150 (7 veces · 5° día)
Todo viviente alabe al Señor
¡Aleluya!
Alaben a Dios en su Santuario,
alábenlo en su poderoso firmamento;
Alábenlo por sus grandes proezas,
alábenlo por su inmensa grandeza.
Alábenlo con toques de trompeta,
alábenlo con el arpa y la cítara;
alábenlo con tambores y danzas,
alábenlo con laudes y flautas.
Alábenlo con platillos sonoros,
alábenlo con platillos vibrantes,
¡Que todos los seres vivientes
alaben al Señor!
¡Aleluya!
Salmo 81 (7 veces · 6° día)
Invitación a la alabanza
¡Canten con júbilo al Señor, nuestra fuerza,
aclamen al Dios de Jacob!
Entonen un canto, toquen el tambor,
y la cítara armoniosa, junto con el arpa.
Toquen la trompeta al salir la luna nueva,
y el día de luna llena, el día de nuestra fiesta.
Porque esta es una ley para Israel,
un precepto del Dios de Jacob:
él se la impuso como norma a José,
cuando salió de la tierra de Egipto.
Oráculo de Dios
Oigo una voz desconocida que dice: "Abre tu boca y la llenaré con mi palabra.
Yo quité el peso de tus espaldas
y tus manos quedaron libres de la carga.
Clamaste en la aflicción, y te salvé;
te respondí oculto entre los truenos,
aunque me provocaste junto a las aguas de Meribá.
Oye, pueblo mío, yo atestiguo contra ti,
¡ojalá me escucharas, Israel!
No tendrás ningún dios extraño,
no adorarás a ningún dios extranjero: yo, el Señor, soy tu Dios,
que te hice subir de la tierra de Egipto.
Pero mi pueblo no escuchó mi voz,
Israel no me quiso obedecer:
por eso los entregué a su obstinación,
para que se dejaran llevar por sus caprichos.
¡Ojalá mi pueblo me escuchara,
e Israel siguiera mis caminos!
Yo sometería a sus adversarios en un instante,
y volvería mi mano contra sus opresores.
Los enemigos del Señor tendrían que adularlo,
y ese sería su destino para siempre;
yo alimentaría a mi pueblo con lo mejor del trigo
y lo saciaría con miel silvestre".
Salmo 40 (7 veces · 7° día)
Proclamación de los beneficios recibidos
Esperé confiadamente en el Señor:
él se inclinó hacia mí
y escuchó mi clamor.
Me sacó de la fosa infernal,
del barro cenagoso;
afianzó mis pies sobre la roca
y afirmó mis pasos.
Puso en mi boca un canto nuevo,
un himno a nuestro Dios.
Muchos, al ver esto, temerán
y confiarán en el Señor.
¡Feliz el que pone en el Señor
toda su confianza,
y no se vuelve hacia los rebeldes
que se extravían tras la mentira!
¡Cuántas maravillas has realizado,
Señor, Dios mío!
Por tus designios en favor nuestro,
nadie se te puede comparar.
Quisiera anunciarlos y proclamarlos,
pero son innumerables.
La verdadera acción de gracias
Tú no quisiste víctima ni oblación;
pero me diste un oído atento;
no pediste holocaustos ni sacrificios,
entonces dije: "Aquí estoy.
En el libro de la Ley está escrito
lo que tengo que hacer:
yo amo, Dios mío, tu voluntad,
y tu ley está en mi corazón".
Proclamé gozosamente tu justicia
en la gran asamblea;
no, no mantuve cerrados mis labios,
tú lo sabes, Señor.
No escondí tu justicia dentro de mí,
proclamé tu fidelidad y tu salvación,
y no oculté a la gran asamblea
tu amor y tu fidelidad.
Lectura del Libro de Josué 6, 1-20 (1 vez / 7 días)
Jericó estaba herméticamente cerrada por temor a los israelitas: nadie salía ni entraba.
Entonces el Señor dijo a Josué: "Yo he puesto en tus manos a Jericó y a su rey.
Por eso ustedes, todos los hombres de guerra, darán una sola vuelta alrededor de la ciudad, formando un círculo en torno a ella. Así lo harán durante seis días.
Además, siete sacerdotes irán delante del Arca llevando siete trompetas de cuerno. El séptimo día, en cambio, ustedes darán siete vueltas alrededor de la ciudad, y los sacerdotes harán sonar las trompetas.
A la señal dada con el cuerno, cuando ustedes oigan el sonido de las trompetas, todo el pueblo prorrumpirá en fuertes gritos de guerra. Entonces los muros de la ciudad caerán sobre sí mismos, y el pueblo se lanzará al asalto, cada uno hacia lo que tenga adelante".
Josué, hijo de Nun, convocó a los sacerdotes y les dijo: "Levanten el Arca de la Alianza, y que siete sacerdotes lleven siete trompetas de cuerno delante del Arca del Señor".
Después dijo al pueblo: "Vayan adelante y den la vuelta alrededor de la ciudad; que los guerreros avancen delante del Arca del Señor".
En seguida se hizo lo que Josué había dicho al pueblo: los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de cuerno delante del Señor, avanzaron tocando las trompetas, mientras el Arca de la Alianza del Señor iba detrás de ellos.
Los guerreros, por su parte, marchaban delante de los sacerdotes que tocaban las trompetas, mientras que la retaguardia iba detrás del Arca. Y en ningún momento se dejó de tocar las trompetas.
Pero Josué dio esta orden al pueblo: "No lancen ningún grito de guerra ni dejen oír sus voces; que no salga de la boca de ustedes ninguna palabra, hasta que yo les diga: '¡Griten!'. Sólo entonces gritarán".
Así hizo que el Arca del Señor diera una vuelta alrededor de la ciudad, formando un círculo en torno a ella. Luego volvieron otra vez al campamento, y allí pasaron la noche.
A la mañana siguiente, Josué se levantó de madrugada y los sacerdotes tomaron el Arca del Señor.
Los siete sacerdotes que llevaban las siete trompetas de cuerno delante del Arca del Señor, avanzaban sin dejar de tocar las trompetas; los guerreros marchaban delante de ellos, y la retaguardia iba detrás del Arca del Señor. En ningún momento se dejó de tocar las trompetas.
Así dieron la vuelta alrededor de la ciudad el segundo día, y después regresaron al campamento. Esto mismo se hizo durante seis días.
El séptimo día se levantaron al despuntar el alba y dieron siete vueltas alrededor de la ciudad, de la manera acostumbrada: sólo ese día dieron siete vueltas alrededor de la ciudad.
Al dar la séptima vuelta, los sacerdotes tocaron con más fuerza las trompetas, y Josué dijo al pueblo: "Lancen el grito de guerra, porque el Señor les entrega la ciudad.
Ustedes consagrarán al Señor la ciudad con todo lo que hay en ella, exterminándola por completo. Quedarán con vida solamente Rajab, la prostituta, y todos los que estén con ella en su casa, porque ella ocultó a los emisarios que nosotros habíamos enviado.
En cuanto a ustedes, tengan mucho cuidado con lo que está consagrado al exterminio, no sea que, llevados por la codicia, se adueñen de alguna cosa prohibida. Porque entonces pondrían en entredicho al campamento de Israel y le atraerían una desgracia.
Todo el oro, la plata y los objetos de bronce y de hierro serán consagrados al Señor y pasarán a formar parte de su tesoro".
Entonces el pueblo lanzó un fuerte grito y se tocaron las trompetas. Al oír el sonido de las trompetas, el pueblo prorrumpió en un griterío ensordecedor, y el muro se desplomó sobre sí mismo. En seguida el pueblo acometió contra la ciudad, cada uno contra lo que tenía adelante, y la tomaron.
Crux Sancti Patris Benedicti (7/7)
C.S.S.M.L. — Crux Sacra Sit Mihi Lux
N.D.S.M.D. — Non Draco Sit Mihi Dux
V.R.S. — Vade Retro Satana
N.S.M.V. — Non Suade Mihi Vana
S.M.Q.L. — Sunt Mala Quae Libas
I.V.B. — Ipse Venena Bibas.
Oración a San Miguel Arcángel (7/7)
San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo
contra la perversidad y asechanzas
del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú príncipe de la milicia celestial
arroja al infierno con el divino poder
a Satanás y a los otros espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén.
Salve Regina (7/7)
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida y dulzura y esperanza nuestra:
Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos
y, después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima! ¡oh piadosa! ¡oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros santa Madre de Dios,
Para que seamos dignos de alcanzar las promesas
de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.
Séptimo día
(Al final de las oraciones correspondientes)
Repique de campanas de la Basílica de San Pedro (Solemnidad de los Stos. Pedro y Pablo). Youtube.
Se termina con el Sanctus.
PAX